Entre las actuaciones realizadas para la preservación de nuestro patrimonio, desde el pasado año se ha venido acometiendo la restauración del cuadro Jesús abrazado a la cruz, que ha sido repuesto a su ubicación en el lateral izquierdo de nuestra Basílica en fechas recientes.
Se trata de una pintura al óleo sobre lienzo de estilo barroco y datada entre finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII, en la que se representa a Jesucristo camino del Calvario en un momento de profundo dramatismo, sufrimiento y resignación. La obra se ornamenta con un marco dorado y tallado de la misma época.
El conjunto ha sido restaurado por Mariló Cardo Pacheco, licenciada en Bellas Artes en la especialidad de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, tras dos meses y medio de trabajo. La intervención ha consistido en la eliminación de las deformaciones que presentaba el lienzo; en la consolidación y fijación puntual de aquellas zonas deterioradas con riesgo de desprendimiento; en la eliminación de suciedad superficial, polvo y contaminantes adheridos; así como del barniz oxidado y los repintes alterados, los cuales suponían un porcentaje elevado. También se ha repuesto el estrato de preparación en las pérdidas de pintura, para posteriormente reintegrarlas cromáticamente con criterio diferenciador. Finalmente, se ha protegido con un barniz reversible para preservarlos de la humedad, la luz y los contaminantes.
Esta intervención ha permitido apreciar nuevamente la fuerza de su mensaje y los colores y detalles originales que con el tiempo se habían perdido, respetando su autenticidad e integridad y preservando los valores históricos, estéticos y culturales de la obra.