PROGRAMA DE ACOGIDA 2019

Este año de 2019 se cumple la XIX Edición del Programa de Acogida, del cual nuestra Hermandad participa desde el año 2001. Este año recibimos a 13 niños y niñas, que han  participado acompañados del grupo Monitores de la Hermandad en el programa de actividades que se ha desarrollado hasta el pasado día 7 de agosto, fecha en la que han regresado a sus hogares.

Desde que llegaron el 27 junio a Sevilla tras un largo viaje desde Minsk, han sido muchas las actividades que a lo largo de esta estancia de los niños en nuestra ciudad, la hermandad ha programado para ellos. 

En la edición de este año, se han repetido las visitas a Aquópolis, Isla Mágica, así como a la Reserva Natural del Castillo de las Guardas. Todas estas actividades han supuesto un gran rato de diversión tanto para los niños y niñas del programa de acogida. Igualmente queremos destacar el magnífico día de convivencia de los niños y niñas en la visita a la playa de la Caleta, donde se pudo compartir un gran día de convivencia con otras hermandades de Sevilla y Cádiz acogidas al Programa.

Todas estas actividades se han llevado a cabo sin olvidar que este es un Programa de saneamiento, realizando las revisiones médicas pertinentes, entre las que se encuentran las odontológicas, que gracias al Colegio Oficial de dentistas de Sevilla se han realizado un año más a los menores, pudiendo subsanar así algunos problemas dentales que aparecen anualmente en estos niños por la precaria alimentación y contaminación a la que están expuestos en su país de origen.

No olvidamos además el Acto Ecuménico que este año se ha realizado en la querida Hermandad de la Mortaja y al que asistieron los niños acogidos al Programa de toda la provincia de Sevilla y sus familias, donde se pudieron compartir las creencias cristianas tanto nuestras como las de los niños.

Nuestra Hermandad desea dejar constancia de su agradecimiento por su ayuda y entrega a las familias de acogida que aportan a estos niños todo lo necesario durante su estancia en nuestro país de una forma totalmente desinteresada. Igualmente a aquellos hermanos y hermanas, coordinadores y monitores, que organizan, supervisan y acompañan a estos niños y sus familias en su día a día en nuestra ciudad, y a aquellas empresas que también colaboran en que este maravilloso proyecto se pueda llevar a cabo un año más.

Desde aquí, nos queda la satisfacción de haber podido aportar nuestro granito de arena alargando la vida y mejorando la calidad de esta de nuestros “hermanos bielorrusos”. Solo nos queda esperar un año más para poder volver a tenerlos aquí, echando seguro mucho de menos a aquellos que por su edad no podrán volver el año que viene.

 

 

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